sábado, 14 de agosto de 2010

VIRGEN DE LA PALOMA


EFEMERIDES MATRITENSES
LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE MADRID






FESTIVIDAD de la VIRGEN DE LA PALOMA:


Su celebración tiene lugar el día 15 de agosto y es la fiesta más castiza de Madrid.

La devoción del pueblo se manifiesta en procesiones y verbenas del más puro estilo y casticismo madrileños, con exhibición de trajes tradicionales y mantones de manila al ritmo de chotis y al son del organllo.


La imagen que se venera es una cuadro pintado de la Virgen de la Soledad, que como ofrenda de los vecinos del barrio figura en la iglesia de la Paloma, Parroquia de San Pedro el Real.


El culto a la Virgen de la Paloma se inició en el año 1.787 por Andrea Isabel Tintero, vecina de la calle de la Paloma, cuando instaló en el portal de su casa un cuadro de la Virgen de la Soledad que unos niños habían encontrado en un basurero.


Pronto se puso de manifiesto la devoción del vecindario por esta imagen e Isabel se vio en la necesidad de habilitar una habitación de su casa para dar acogida a los devotos.


La popularidad no se hizo esperar y el pueblo de Madrid empezó a visitar a la imagen por lo que se consideró necesario construir una capilla para su veneración.

Fue proyectada y construida por el arquitecto don Francisco Sánchez, teniente de director de arquitectura de la Real Academia de San Fernando, costeada por donativos y limosnas que la propia Isabel había iniciado y el día 15 de octubre de 1.796 fue inaugurada con la asistencia del alcalde de Madrid.


Su fama de milagrera llegó hasta Palacio y parece ser que por su intercesión el infante Fernando
de doce años de edad (futuro Fernando VII), curó de una enfermedad, pero sobre todo acudían a la imagen mujeres en cinta para tener un parto feliz; después de nacer la criatura era llevada a la Virgen para dar gracias por el feliz alumbramiento. Esta tradición aún se conserva en la actualidad.


La iglesia actual de estilo mudejar con aditamentos góticos se inauguró el 23 de marzo de 1.912, sustituyendo a la primitiva capilla que fue demolida. Sus dos torres gemelas son imprescindibles en el horizonte del Madrid viejo. En el pórtico se puede leer una placa con la siguiente inscripción:


"En memoria del señor don Ceferino Vahillo y Felipe, que falleció el 19 de octubre de 1.916, siendo cura propio de esta parroquia, construida por su iniciativa y en gran parte a expensas suyas, por lo que merece eterna gratitud

Sea también en honor de don Dimas Rodríguez Izquierdo que como arquitecto dirigió gratuitamente la ejecución de esta obra por amor a la Santísima Virgen de la Paloma que en ella se venera".



LA VERBENA:


La calle de la Paloma, Calatrava y adyacentes se adornan convenientemente con colgaduras, farolillos, cadenetas y otros menesteres. Se instalan chiringuitos y todo queda envuelto en el olor a churros y chocolate.

El ambiente va subiendo de tono a medida que van llegando los "chulapos", don Hilarión con la Casta y la Susana, y demás "tipos" del barrio y agregados.


Después de la misa los bomberos en un alarde de pericia descienden a la Virgen para llevarla en procesión al ruido de cohetes por los alrededores del barrio.

Luego el chotis y el organillo llenarán las horas del día en el que no falta la limonada.


La alhoja de otros tiempos, hecha con arroz, miel y especias, ha dado paso al "bocata" y a los calamares fritos.



LA CALLE DE PALOMA:


Las versión más conocida del porqué de su nombre, es la que procede de la tradición popular:


" ... Había en la zona unos corrales pertenecientes a las monjas de San Juan de la Ponitencia, y en ellos se crió la paloma que volaba sobre la Virgen de las Maravillas cuando la llevaron al convento de la calle de la Palma ...

"Salió aquel ave de la torrecilla del horno y no volvió, con lo que habiendo oído contar los que allí habitaban el suceso de la paloma que volaba sobre la imagen, fueron al convento y reconocieron que era la misma. Desde entonces fueron llamados aquellos corrales los de la Paloma, y quedó el nombre a la calle ..."



En cuanto a la imagen, ya hemos dicho que se trata de una pintura de la Virgen de la Soledad, de pooco valor artístico. Data del siglo XVIII y es una representación pictórica de una talla de la Virgen de la Soledad que hiciera Gaspar Becerra por encargo de la reina Isabel de Valois, esposa de Felipe II.

La propia reina encargó que se la vistiera con el hábito de aspecto monjil, que vestían las reinas viudas.

Esta imagen fue ganando en popularidad y de ella se hicieron varias copias pictóricas.



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1 comentario:

David Carrascosa dijo...

Hola, Emilio. Cómo andas? Espero que hayas tenido un muy buen verano. A ver si nos vemos pronto en algún sarao.

Saludos!!