lunes, 30 de agosto de 2010

CAFE CON MEDIA


EFEMERIDES MATRITENSES

LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE MADRID


El café con leche y media tostada fue una constante en los cafés y tabernas de Madrid en tiempos pasados.

Constituía, principalmente, el desayuno del Madrid castizo y se hizo también imprescindible en la merienda de modistillas y estudiantes, y hasta pretexto encubridor de otras citas amorosas.

La media tostada suponía la mitad de un panecillo en su doble versión de “arriba” y de “abajo”, tostada en la parrilla y untada bien con manteca.

Por su calado popular llegó a ser tema de sainetes y zarzuelas, como en el caso de
"Agua, azucarillos y aguardiente”.

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lunes, 23 de agosto de 2010

MONUMENTO A LOS SAINETEROS MADRILEÑOS


EFEMERIDES MATRITENSES
LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE MADRID


Dentro del capítulo del Madrid castizo, es obligado la referencia al monumento del escultor Lorenzo Coullaut Valera, erigido en la plaza de Luchana, en homenaje a los ilustres autores de temas madrileños don Ramón de la Cruz, Ricardo de la Vega, el maestro Barbieri y Federico Chueca.

Es un monumento muy interesante cuyo motivo principal se centra en el busto de los cuatro genios indicados.

Este monumento fue inaugurado por la infanta Isabel el día 25 de junio de 1.913, en su primer emplazamiento que fue la plaza glorieta de San Vicente.

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sábado, 14 de agosto de 2010

VIRGEN DE LA PALOMA


EFEMERIDES MATRITENSES
LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE MADRID






FESTIVIDAD de la VIRGEN DE LA PALOMA:


Su celebración tiene lugar el día 15 de agosto y es la fiesta más castiza de Madrid.

La devoción del pueblo se manifiesta en procesiones y verbenas del más puro estilo y casticismo madrileños, con exhibición de trajes tradicionales y mantones de manila al ritmo de chotis y al son del organllo.


La imagen que se venera es una cuadro pintado de la Virgen de la Soledad, que como ofrenda de los vecinos del barrio figura en la iglesia de la Paloma, Parroquia de San Pedro el Real.


El culto a la Virgen de la Paloma se inició en el año 1.787 por Andrea Isabel Tintero, vecina de la calle de la Paloma, cuando instaló en el portal de su casa un cuadro de la Virgen de la Soledad que unos niños habían encontrado en un basurero.


Pronto se puso de manifiesto la devoción del vecindario por esta imagen e Isabel se vio en la necesidad de habilitar una habitación de su casa para dar acogida a los devotos.


La popularidad no se hizo esperar y el pueblo de Madrid empezó a visitar a la imagen por lo que se consideró necesario construir una capilla para su veneración.

Fue proyectada y construida por el arquitecto don Francisco Sánchez, teniente de director de arquitectura de la Real Academia de San Fernando, costeada por donativos y limosnas que la propia Isabel había iniciado y el día 15 de octubre de 1.796 fue inaugurada con la asistencia del alcalde de Madrid.


Su fama de milagrera llegó hasta Palacio y parece ser que por su intercesión el infante Fernando
de doce años de edad (futuro Fernando VII), curó de una enfermedad, pero sobre todo acudían a la imagen mujeres en cinta para tener un parto feliz; después de nacer la criatura era llevada a la Virgen para dar gracias por el feliz alumbramiento. Esta tradición aún se conserva en la actualidad.


La iglesia actual de estilo mudejar con aditamentos góticos se inauguró el 23 de marzo de 1.912, sustituyendo a la primitiva capilla que fue demolida. Sus dos torres gemelas son imprescindibles en el horizonte del Madrid viejo. En el pórtico se puede leer una placa con la siguiente inscripción:


"En memoria del señor don Ceferino Vahillo y Felipe, que falleció el 19 de octubre de 1.916, siendo cura propio de esta parroquia, construida por su iniciativa y en gran parte a expensas suyas, por lo que merece eterna gratitud

Sea también en honor de don Dimas Rodríguez Izquierdo que como arquitecto dirigió gratuitamente la ejecución de esta obra por amor a la Santísima Virgen de la Paloma que en ella se venera".



LA VERBENA:


La calle de la Paloma, Calatrava y adyacentes se adornan convenientemente con colgaduras, farolillos, cadenetas y otros menesteres. Se instalan chiringuitos y todo queda envuelto en el olor a churros y chocolate.

El ambiente va subiendo de tono a medida que van llegando los "chulapos", don Hilarión con la Casta y la Susana, y demás "tipos" del barrio y agregados.


Después de la misa los bomberos en un alarde de pericia descienden a la Virgen para llevarla en procesión al ruido de cohetes por los alrededores del barrio.

Luego el chotis y el organillo llenarán las horas del día en el que no falta la limonada.


La alhoja de otros tiempos, hecha con arroz, miel y especias, ha dado paso al "bocata" y a los calamares fritos.



LA CALLE DE PALOMA:


Las versión más conocida del porqué de su nombre, es la que procede de la tradición popular:


" ... Había en la zona unos corrales pertenecientes a las monjas de San Juan de la Ponitencia, y en ellos se crió la paloma que volaba sobre la Virgen de las Maravillas cuando la llevaron al convento de la calle de la Palma ...

"Salió aquel ave de la torrecilla del horno y no volvió, con lo que habiendo oído contar los que allí habitaban el suceso de la paloma que volaba sobre la imagen, fueron al convento y reconocieron que era la misma. Desde entonces fueron llamados aquellos corrales los de la Paloma, y quedó el nombre a la calle ..."



En cuanto a la imagen, ya hemos dicho que se trata de una pintura de la Virgen de la Soledad, de pooco valor artístico. Data del siglo XVIII y es una representación pictórica de una talla de la Virgen de la Soledad que hiciera Gaspar Becerra por encargo de la reina Isabel de Valois, esposa de Felipe II.

La propia reina encargó que se la vistiera con el hábito de aspecto monjil, que vestían las reinas viudas.

Esta imagen fue ganando en popularidad y de ella se hicieron varias copias pictóricas.



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sábado, 24 de julio de 2010

EL CHOTIS Y EL ORGANILLO

EFEMERIDES MATRITENSES

LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE MADRID





El Chotis llegó a Madrid en 1.850, con el gobierno Narváez, y se bailó por primera vez en el Palacio Real la histórica noche del 3 de noviembre, con el nombre de "Polca alemana".
Es de origen escocés, denominado schottisch.
Fue en principio un baile palaciego, pero pronto salió a la calle y se popularizó tanto que llegó a ser el baile más difundido en la época. El baile más castizo.

El organillo es el quid del casticismo y está en peligro de pasar a ser pieza de museo.
Es un piano portátil que fue traído de Italia a finales del siglo XIX. Está provisto de un cilindro con púas metálicas accionado por un manubrio.
Por lo general lleva incorporadas 10 piezas musicales para las que son necesarias unas 22.000 púas.
Para tocarlo no son necesarios conocimientos musicales, pero sí se precisa de sensibilidad y oficio para dar el ritmo apropiado a cada una de sus piezas.

Don Antonio Apruzzese, fallecido en 2.002, era el único en el mundo dedicado a la construcción de organillos. Hijo de padres italianos nació en Madrid el día 2 de mayo de 1.904.
“Los japoneses, decía, me alquilaron un organillo para copiar su mecanismo, pero no consiguieron los mismos resultados”.

Don Agustín Lara, compositor mejicano, autor del popular chotis Madrid, Madrid, Madrid, recibió en el Ayuntamiento la “Batuta de oro”, el día 13 de mayo de 1.975. Ese mismo día, el alcalde de Madrid, don Miguel Ángel García Lomas, descubrió una estatua dedicada al “..más castizo y retrechero, Agustín Lara, emperador de Lavapies”, colocada en la plaza del Sombrerete.
La estatua, fundida en broce, es obra del escultor mejicano Humberto Perazo.

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domingo, 11 de julio de 2010

MADRID CASTIZO

EFEMERIDES MATRITENSES
LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE MADRID

Año 1.787

Se sitúa en este año “la pincelada castiza” por ser el año de gracia en que apareció el cuadro de la Virgen de la Paloma y es la fiesta más celebrada por el casticismo madrileño.

Digamos para empezar este capítulo que ser “castizo”, a mí entender, es algo más que vivir en Madrid o haber nacido en su seno. También es algo más que vestirse con gracia el traje chulapo y expresarse en su argot propio.
Ser castizo es una forma de ser, un modo de comportarse, es una actitud especial ante la vida.

Haciendo un poco de historia diremos que el “casticismo” tiene su centro neurálgico, su origen, en el barrio del Avapies (Lavapies).
Con la incorporación de los judíos en el cambio religioso de 1.492, por lo general profesionales cualificados, médicos, boticarios, tenderos, comerciantes, etc., proliferó la costumbre en las familias de bautizar a los primogénitos con el nombre de Manuel, para así dar testimonio de cristianos viejos. Esta circunstancia dio origen al gentilicio de “Manolos” y “Manolas”.


Posteriormente la “manolería” se extendió por otros barrios haciéndose protagonistas del Madrid castizo y se caracterizaban por su aspecto elegante y atildado, por lo que se dio en llamarlos “chulapos”.

En otros barrios estaban asentados otros gremios. Así por ejemplo en torno a la calle del Barquillo, estaban los herreros (los “chisperos”) y que por su aspecto sucio por imperativos del oficio, se les llamaba “tiznaos”. Los “majos” se asentaban en el barrio de Maravillas.

Cuentan las crónicas de la época que entre los “chulapos” y “chisperos” existía una gran rivalidad que en muchas ocasiones terminaba en peleas callejeras.
Sobre todo entre los chavales de uno y otro bando con sus armas preferidas: las piedras.
Como en estos casos la fuerza física era imprescindible, es fácil suponer que los “chisperos” llevaban las de ganar casi siempre.
Una coplilla de don Ramón de la Cruz refleja bien claramente aquella situación:

“Aquí están las Maravillas,
Con deseo de reñir;
Menos lengua y más pedradas,
Señoritos del Barquillí”.

Las “castas” madrileñas tenían su peculiar forma de hablar y vestir, y consideraban una afrenta que les confundiera. Si bien, en el fondo sus costumbres eran bien parecidas. Se distinguían, eso sí, por pequeños detalles en los aditamentos de los trajes y en la forma de llevar el pañuelo y el tupé.

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domingo, 4 de julio de 2010

HOSPITAL PROVINCIAL

EFEMERIDES MATRITENSES

Año 1.787.


El Hospital General de Madrid tiene su origen en las inquietudes del monarca Felipe II en concentrar en un solo lugar a todos los enfermos dispersos por los hospitales de la Villa: Nuestra Señora del Amor de Dios o de Antón Martín; Nuestra Señora de Atocha; San Lázaro; San Ricardo; Santa Ana; Real de la Corte o del Buen Suceso; de los Caballeros de San Ginés; de las Mujeres Perdidas; del Campo del Rey; de la Pasión; Santa Catalina de los Donados; de la Concepción de Nuestra Señora más conocido como Hospital de la Latina…

Inquietaba también al rey el curanderismo practicado por personas sin otra ciencia que la experiencia personal; sangradores; bizmadores; sacamuelas, y un largo etc.

El primer proyecto de Felipe II se llamó Hospital General de la Encarnación y San Roque, situado en Santa Catalina en las proximidades a la calle del Prado.

Más tarde Fernando VI encargó el proyecto de un edificio nuevo a don José Hermosilla y Sandoval (capitán de ingenieros).
Posteriormente Carlos III encargaría a Sabatini que engrandeciera el diseño.

En 1.787 se crearía el Real Colegio de Cirugía de Madrid, bajo la advocación de San Carlos Borromeo. En tiempos de Fernando VII se vendría en llamar Real Colegio de Cirugía de San Carlos y en 1.821 Escuela Especial de la Ciencia de Curar. En 1.834 Real Colegio de Medicina y Cirugía San Carlos. En 1.843 Facultad de Ciencias Médicas y en 1.845 Facultad de Medicina.

Acogió también durante varios años la cátedra de Medicina del premio Nobel Santiago Ramón y Cajal, en los sótanos del edificio y que él jocosamente llamaba “la bodega”.

Pasado el tiempo se retiraría el grado de general y pasó a llamarse Hospital Provincial.
En el interior del edificio destaca el gran anfiteatro o paraninfo en el cual tuvo lugar el acto de inauguración, durante la regencia de María Cristina, el año 1.834 y el patio central con 52 medallones con los rostros de eminentes médicos europeos.

En la actualidad es el Centro de Arte Reina Sofía, para lo cual el edificio ha sido convenientemente restaurado y transformada su distribución interior.
Su función fundamental es difundir y albergar el arte contemporáneo, sito en Calle Santa Isabel, 52.


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martes, 29 de junio de 2010

OFICIOS Y GREMIOS

EFEMERIDES MATRITENSES

Año 1.783.

En el crecimiento que se produjo en la Villa durante los siglos XV y XVI, se fueron agrupando las gentes con un mismo oficio u ocupación, de tal modo que dieron nombre a las calles que ocupaban: Cuchilleros, Latoneros, Bordadores, Herradores, Cabestreros, Tintoreros, Yeseros, Botoneras ... etc. Nombres que aun perduran hoy en el Madrid viejo.

En tiempos de Felipe II, los curtidores fueron alejados del centro por causa de los olores molestos que llegaban al Alcázar, y fueron situados en la actual Ribera de Cutidores. En 1510, durante la regencia del Cardenal Cisneros, se ordenó que las fraguas se situaran en las afueras.

Ya hemos indicado que en el siglo XVII, el trabajo manual era tenido como una deshonra. La vagancia imperaba en todas las clases sociales.

Hubo que esperar al siglo XVIII para que este concepto experimentara una transformación importante, y en 1783, Carlos III hace una proclama en favor de los oficios: "Los oficios pueden ser tenidos por honrados y honestos; que el uso de ellos no envilecen a la persona o a la familia que los ejercite ..."

Entonces el trabajo se ennobleció y se le consideró con toda dignidad, y calificado como una fuente importante de riqueza.

Este mismo monarca fomentó la agricultura, industria, comercio, las ciencias y las artes, creándose los Cinco Gremios Mayores: sedería, joyería, mercería, pañería y lencería.

Sin olvidar a: lavanderas, aguadores (vistos en otras pinceladas aparte), vendedores de periódicos, mozos de cordel, cocheros, escribanos... tipos populares que llenaban las calles con gritos para ofrecer su mercancía. Cigarreras, castañeras, pregoneros... Gentes entrañables que han pasado a la historia y a las páginas de los libros costumbristas, y que en su momento fueron imprescindibles en sus servicios cotidianos en el pueblo madrileño.

También serenos, chicas de servir, amas de cría, barberos callejeros... y algunos otros.

En 1.843, los gremios quedaron abolidos, por un concepto liberal en la realización de los trabajos artesanos.

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